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KFPE


 

Guía para el Partenariado Científico con los Países en Desarrollo

11 Principios


Comisión suiza para el partenariado científico con los países en desarrollo, KFPE,1998

Traducción del francés al español : CINARA, Colombia; María José de la Fuente


Nota del traductor : La palabra «partenariado» creada a partir del francés «partenariat», corresponde a una modalidad de cooperación técnica internacional mucho más especifica y cuyas características se están tratando de definir en este documento.


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Below you find the Table of Contents and the foreword.


TABLA DE CONTENIDO

'Cambio de rumbo' - también en la investigación
¿Porqué cambiar?
¿Adónde lleva el nuevo rumbo?

Agradecimientos

Introducción
Generalidades
El contenido

Los once principios del partenariado* científico
1er principio: Determinar en conjunto el objeto de la investigación
2o principio: Establecer un clima de confianza
3er principio: Informar y crear redes
4o principio: Compartir responsabilidades
5o principio: Promover la transparencia
6o principio: Asegurar el seguimiento de la cooperación
7o principio: Dar a conocer los resultados
8o principio: Explotar los resultados
9o principio: Compartir equitativamente los beneficios
100 principio: Reforzar el potencial de investigación
11o principio: Asegurar lo adquirido

Anexo
1. Ejemplos concretos
1.1. Ejemplo del proyecto 'Prosopis' en el Perú
1.2. El proyecto 'meningitis' en el norte de Gana
1.3. Proyecto 'Lago Victoria': puesta en marcha de una Agenda 21 local
2. Obstáculos y problemas corrientes durante los partenariados científicos entre PI y PD
3. Carta de responsabilidades de los partenariados Norte-Sur

Nota final

Abreviaturas


"Cambio de rumbo"1- también en la investigación (a manera de preámbulo)

¿Porqué cambiar?
Hace ya decenas de años que parte del mundo científico viene señalando los peligros inherentes al crecimiento demográfico, al deterioro del medio ambiente y a los desórdenes climáticos. Si estas advertencias son correctas, se puede considerar que, en plazo más o menos breve, pesan sobre la civilización humana serias amenazas2. La investigación científica puede y debe contribuir a solucionar estos problemas, pero esto sólo será posible bajo dos condiciones: la primera, una mejor distribución geográfica del potencial científico a escala mundial, y, la segunda, una cooperación sistemática entre investigación, política, economía y sociedad civil.
Tanto el sentido común como la solidaridad dictan la necesidad de dar, a los 'países en desarrollo' (PD) los medios de establecer, para sus investigadores, redes internacionales de cooperación científica como se lleva haciendo desde hace tiempo entre los países industrializados (PI). La 'cooperación' en cuestión aquí, no busca promover una competitividad económica según el modelo habitual, sino buscar en conjunto, soluciones para los problemas antes mencionados. Este proceso de responsabilización debe reemplazar la competencia, por imperativos de complementariedad y sinergia.
Esta idea parece actualmente abrirse camino en algunos de los países industrializados3,4 (ver anexo 3). Lo mismo está ocurriendo en los países en desarrollo (PD), de lo cual dan fe las actividades de la Third World Academy of Sciences5. Fundada en 1983, cuenta, hoy en día, con representantes de más de 70 PD y constituye, tal vez, el más importante foro científico del Tercer Mundo. Se inspira en la idea de promover las actividades científicas en los PD y de conceder a la investigación en estos países la importancia y la autonomía indispensables para ello.
Este propósito merece una acogida entusiasta y un apoyo sin reservas. Advierte, sin embargo, sobre el peligro de una nueva polarización Norte-Sur de la investigación, lo que sería finalmente contrario a la idea de una comunidad científica mundial6. Y su realización es obstaculizada por la disparidad entre los PD — noción que se volvió imposible de definir con precisión7. La brecha entre 'países menos desarrollados' y 'países emergentes' es, en muchos aspectos más profunda que la que se presenta entre éstos y los PI. Si la presente publicación utiliza, a pesar de todo, el término 'PD' es sólo porque éste es usual sobre todo en los países anglosajones. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que cada proyecto de cooperación debe ser abordado en función de su contexto particular.

¿Adónde lleva el nuevo rumbo?
La 'Estrategia suiza para la promoción de la investigación en los países en desarrollo'8 propone un medio para reducir el desequilibrio en este sector entre los PI y los PD: el partenariado científico. Éste se caracteriza principalmente por el interés recíproco que presenta el problema estudiado, así como por una cooperación transdisciplinaria de largo aliento, grupos de investigación lo más igualitarios posible, y un proceso de formación continua para todos los participantes9. Es un cambio rotundo : hasta ahora, Suiza no ha practicado la cooperación científica con los PD más que de una manera puntual. El interés se sitúa esencialmente en los resultados de la investigación propiamente dicha y muy poco en los métodos utilizados y en los efectos que ésta pueda tener en el desarrollo del país par o en el establecimiento y refuerzo de su potencial científico. Esta situación tiene sin embargo excepciones satisfactorias10,11,12, las cuales muestran que el partenariado en cuestión aquí es efectivamente posible y que puede contribuir a desarrollar de manera sostenible el potencial científico del par13.
Los actores de un partenariado científico afrontan exigencias elevadas e inusuales. Ausencia de ideas preconcebidas, modestia y respeto a otras escalas de valores son condiciones previas para la realización de tales proyectos y para el establecimiento de vínculos interculturales. Así, la presente guía procede de una nueva manera de ver y hacer las cosas. Destinada en primer lugar, a los solicitantes de proyectos de investigación basados en el partenariado, así como a las instituciones de financiación de fondos públicos y privados, está basada lógicamente en las necesidades de la comunidad científica (suiza). Pero debe constituir igualmente una herramienta de planificación para nuestros socios potenciales en los PD, y dar puntos de referencia útiles a los que evalúan las iniciativas científicas.
Como se dijo arriba, la comunidad científica internacional atraviesa hoy por un proceso de replanteamiento de lo cual dan testimonio muchas conferencias tanto en Suiza como en el extranjero, así como una cantidad de estudios realizados tanto en el Sur como en el Norte (ver nota final). Se va tomando cada día más conciencia de que la investigación no puede basarse sobre el único criterio de los resultados. De ahora en adelante habrá que preocuparse — siguiendo modalidades que quedan por definir — de las interacciones entre investigadores y comunidades, entre ciencia y vida cotidiana. Esta guía expresa además, el hecho de que una parte creciente de la comunidad política y científica suiza tienden a apoyar concretamente el establecimiento y refuerzo de una infraestructura de investigación en los actuales PD, con el fin de contribuir a un desarrollo mundial sostenible.